Decimocuarta estación del Vía Crucis- Jesús es Sepultado

Decimocuarta estación del Vía Crucis- Jesús es Sepultado

Fr. Lázaro Yoerlis Moralez González
Fr. Lázaro Yoerlis Moralez González
Real Convento de Predicadores, Valencia
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«José de Arimatea y Nicodemo tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con las especias aromáticas, siguiendo la costumbre judía de sepultar a los difuntos» (Jn 19, 40).

¿Qué fue lo que realmente movió a José de Arimatea y a Nicodemo a sepultar a Jesús: las costumbres judías o el amor por él? Si rebobinamos antes de su muerte, seguramente encontramos cómo fue Jesús con los demás. El trato que le daba a los que le buscaban, sin importar cultura, enfermedad o forma de pensar. Él era capaz de escuchar y dar aliento. No me refiero a los milagros visibles que realizaba (curación del paralítico, curación de un ciego o devolver la vida al hijo del funcionario real), sino al efecto que dejaba en el corazón de esas personas. En otras palabras, sanar desde adentro hacia afuera, generar amor y hacer nacer de nuevo.

Jesus es sepultado mosaico
Como es el caso de Nicodemo: «De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?  respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es…» (Jn 3).


Nicodemo fue testigo de la obra que hizo Jesús en él. Un nacer de nuevo para Nicodemo era convertirse en una mejor persona, mirar a Jesús con otros ojos, vivir la realidad desde otra perspectiva.

Regresando al momento de la sepultura de Jesús, se puede decir que Jesús fue sepultado siguiendo las costumbres judías y por el amor que él había dejado en esas personas. Es necesario hacerse varias preguntas: ¿Yo cómo voy a ser sepultado?, ¿cómo trato a los demás?, ¿soy capaz de dejarme transformar por el amor de Jesús y transformar desde el amor a los demás? Recordemos que somos aquello que dejamos marcado en el corazón de las personas; de ahí se determinará si nuestra sepultura será solamente un mero rito, hecho por costumbre y para cumplir, o si es hecho movido por el amor.

El rito de la sepultura va más allá de la mera ritualidad. Es un acto de amor en el que se reflejan dos huellas: la de Dios y las tuyas en el corazón de los demás.