Un Dios que llama

Un Dios que llama

Fr. Florent Oke
Fr. Florent Oke
Real Convento de Predicadores Valencia

La alegría de participar en un proyecto evangélico.

Mi nombre es Florent OKE, de nacionalidad beninesa. Hace ocho años que vivo en España y desde hace cuatro años estoy en el proceso de discernimiento con el propósito de afianzar mi compromiso vocacional como fraile dominico de la Provincia de Hispania. Mi itinerario no responde al perfil habitual de quienes descubren su vocación desde muy jóvenes. Ha sido, más bien, la experiencia sorprendente de un Dios que llama, elige y envía sirviéndose de cada etapa de nuestra vida.

«Aquí estoy, porque me has llamado». (Sam, 3,7)

En efecto, llegué a España con el deseo de un futuro mejor, como tantos inmigrantes que dejan atrás su tierra, su lengua y sus vínculos culturales para abrirse camino y ofrecer nuevas oportunidades a los suyos. Nunca imaginé que, en medio de ese proceso de búsqueda y adaptación, el Señor me conduciría hacia la vida religiosa dominicana. Sin embargo, aquí estoy: fraile en formación, intentando dar lo mejor de mí desde la alegría de participar en un proyecto evangélico iniciado hace más de ocho siglos por Santo Domingo de Guzmán.

Frailes en la Ciudad

Mi testimonio quiere ser una invitación sencilla; porque creo que no existe un perfil vocacional ideal. Existe un Dios que sorprende, que sale al encuentro y transforma la vida de quien se atreve a escuchar y responder generosamente.

En ocasión de la celebración de Cristo Buen Pastor, elevo una oración para que el Señor siga bendiciendo a nuestra Orden con nuevas vocaciones, tanto en la vida consagrada femenina como masculina.