La Resurrección de Cristo es el punto central de la Historia, desde ahora, en el devenir de la Humanidad: es posible la esperanza.
Ante la variedad de escenas en la Pasión, un denominador común: el deseo que hay en el corazón humano por la búsqueda de la Verdad y cómo nos vamos posicionando frente a Jesús.
El encuentro del ciego con el Maestro, transformó su vida y le convierte en un testigo de su Luz, que no duda en predicar.
Hoy muchas personas necesitan palabras de esperanza, palabras que dan vida:Dios y su Palabra nos brindan la oportunidad de crear espacios de esperanza vital.
Jesús en el desierto nos lanza el grito de confiar en aquello(s) que amamos y entregarnos a lo(s) que amamos.
Que en este tiempo de Cuaresma que empezamos nos preguntemos lo mismo que aquel maestro: ¿Sabéis cómo medir cuando empieza el día? Cuando al mirar el rostro de un hombre cualquiera, ves que es tu hermano.
La experiencia como fraile dominico ha sobrepasado, y con creces, todas mis expectativas: no hay nada mejor que sentirte acogido y querido por Dios en los hermanos.
Pedro era un pescador en el mar de Galilea, era como un confidente del mar; y en plena juventud cambió de vida: de ‘pescador’ en Galilea pasó a ser ‘pescador de otros mares’.
La defensa de los derechos humanos de los nativos por el P. José Alvarez, tuvo la virtualidad de unir para siempre dos culturas, dos identidades, dos evangelios, dos derechos, dos realidades.
Conocido y reconocido, humanista, jurista, fabuloso organizador y compilador, consultado por todos, venerado, pero profundamente humilde; parece que lo único que no soportó en su vida fue el peso del poder.
