En el belén está el amor de Dios a toda la humanidad, su deseo de encuentro y salvación al ser humano
Ella creyó y esperó, porque es Madre, y fue la que mejor ha celebrado en la historia el Adviento y la Navidad.
En este tiempo de preparación, de espera y esperanza en el Señor que viene, también podemos esperar con José y como José, en un segundo plano, pero igualmente necesario en la historia de la salvación.
La misión del Bautista en la historia de la salvación es excepcional, pero solamente tiene pleno significado en relación con la plenitud del reino anunciado e inaugurado por Jesús.
La misericordia está en el núcleo de la fe cristiana y en la razón de la vocación dominicana.
Vivimos la alegría de creer que Dios mismo se hace hombre como nosotros
Hay que tener el coraje de dejarse mover por el Espíritu para aprender a ser más humano.
Un Rey que nos ofrece paz, esperanza y amor, que nos trae la salvación.
No ante todo un filósofo, ni un teólogo, ni un científico, sino un fraile dominico de a pie.
Nuestra predicación debe llevar siempre juntos un anuncio de la verdad y una denuncia contra cualquier iniquidad.
