De profundo calado humano. De fina y exquisita sensibilidad. Sencillo y cercano, cortés y amable. Uno más entre los hermanos.
La humildad de reconocer, de aceptar la propia verdad, que es la Verdad de Dios con cada uno de nosotros. Caminando con la Verdad somos humildes y llegamos a buen puerto: la Felicidad.
La Palabra le ofrece un romance en todo regla, y él se enamora perdidamente y se propone cortejarla de la mejor manera: haciéndose su siervo. Así se autodenominará en sus escritos, siervo de la Eterna Sabiduría.
La salvación abarca a toda la humanidad y esa es la gran grandeza del mensaje de Jesús. Él permanece fiel a su alianza de amor con cada uno de nosotros, siempre estando cerca, perdonando y dándonos el Espíritu para que nos sintamos a gusto con nuestra propia e
Sólo así, en clave de dignidad, puede entenderse, por ejemplo, que la Orden siempre haya querido evitar el autoritarismo de las decisiones centralizadas y que haya apostado por el diálogo y por un modo de gobierno democrático
Lo que nos transmite el relato de la Transfiguración no sólo es la revelación de la gloria de Jesús; también es la preparación para encarar y afrontar la cruz cotidiana.
Garrigou-Lagrange puso los ojos en la Verdad, en lo que no puede morir. Estamos ante uno de los grandes místicos que dio a la Iglesia la Orden en el siglo pasado.
En el ser testigos, no importa mucho ocupar los primeros o los últimos puestos en la tarea de la evangelización. Lo que importa es servir a Jesucristo y estar dispuesto a beber el cáliz con El.
Dominique Pire, se dedicó toda su vida a buscar seres humanos; su vocación fueron los seres humanos, la humanidad que hay en cada ser humano; la persona concreta, no en palabras y teorías abstractas, como hombre de acción que era. Por eso me gustó tanto la teo
Bolonia es, acuñando palabras de la memoria, la pasión por el estudio, la intrepidez vivificante de nuestra legislación y el recuerdo vital de una presencia permanente
