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Sección: Frailes de hoy en día

Es así como los frailes de la provincia San Vicente Ferrer tratamos de continuar en tierras centroamericanas la misión encomendada directamente por Domingo de Guzmán: ser predicadores de esperanza y constructores del Reino de Dios.
Los dominicos, verdaderos buscadores de la verdad, saben que nunca tendrán en sus manos la Verdad plena. Jesús llamó y envió, Domingo se sintió llamado y enviado, y el dominico se forma en la escuela de llamados y enviados, de discípulos y apóstoles.
Existen frailes, monjas, religiosas dominicas en todo el mundo que siguen predicando desde el arte y expresan esa nueva mirada del mundo actual ante una espiritualidad propia que los caracteriza como Orden religiosa, pero sobre todo con mirada a una teología m
Sentía que necesitaba estar con él cada vez más a menudo, acudía a la eucaristía siempre que podía, me refugiaba en la oración y en la lectura de la Palabra porque me llenaba y sentía que ese era mi lugar...
El cuidado de la casa común es responsabilidad de todos. No somos los únicos que habitamos en ella, sino con otros seres vivos, a quienes debemos una dignidad y respeto. Demos gratis la herencia que hemos recibido gratis de la mano de la mano de su creador.
El descanso nos permite el encuentro con nosotros mismos: quizás esta es la clave espiritual de quienes aprovechan en profundidad su tiempo de descanso, un buen tiempo de descanso nos hacer reflexionar sobre nuestro yo.
Actualmente me encuentro en Sevilla, España, finalizando mi experiencia de noviciado. Ha sido un tiempo precioso, sobre todo para profundizar en mi búsqueda y la búsqueda de Dios, e intentar, con todas mis limitaciones y potencialidades, comenzar a vivir cada
«Dedíquense a la oración: perseveren en ella con agradecimiento» (Col 4,2). Como ves, la cercanía a Dios está en tus manos. Y, bueno, aprovechando la ocasión, gracias de nuevo a ti, por tenernos a los demás en tus oraciones.
Esta convivencia me anima a seguir dando pasos más firmes por este camino, con la compañía de aquel que me llamó —lo sigue haciendo— y al cual respondo libremente. Espero de esta manera afianzar mi opción por la vida consagrada.

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