La misión del Bautista en la historia de la salvación es excepcional, pero solamente tiene pleno significado en relación con la plenitud del reino anunciado e inaugurado por Jesús.
La misericordia está en el núcleo de la fe cristiana y en la razón de la vocación dominicana.
Vivimos la alegría de creer que Dios mismo se hace hombre como nosotros
Hay que tener el coraje de dejarse mover por el Espíritu para aprender a ser más humano.
Un Rey que nos ofrece paz, esperanza y amor, que nos trae la salvación.
No ante todo un filósofo, ni un teólogo, ni un científico, sino un fraile dominico de a pie.
Nuestra predicación debe llevar siempre juntos un anuncio de la verdad y una denuncia contra cualquier iniquidad.
«La compasión no solo debe entenderse como mera lástima, sino como actitud que conmueve las entrañas por el dolor del otro».
La resurrección no es solo un simple revivir, sino que es un nacer a la vida a la que siempre hemos aspirado
«El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido»
