Agradezco el esfuerzo que hacen los misioneros en evangelizar, en dar a conocer quién es Jesús
el Resucitado quiere mantener con su Iglesia una relación especial, de cuidado y protección, marcada por caminos, horizontes y búsquedas…
Mi experiencia ha sido hacer de cada comunidad mi familia, mi hogar, mi casa, porque en casa siempre nos sentimos cómodos. Ahora que ya visto el hábito de los predicadores, siento que me parezco más a los que han llegado antes.
Hoy día, para ocupar cualquier puesto en la sociedad, para ser médico, conductor de autobuses, abogado, bedel de la universidad te hacen un examen. A todo el que se encuentra con Jesús, él también nos hace un examen, con una única pregunta: “Pedro ¿me amas?”.
Las heridas de Jesús están sanadas por el amor del Padre que lo resucitó.
Jesús se muestra lleno de vida, obligándoles a salir de su desconcierto e incredulidad.
«acompañando» a Jesús con nuestros ramos y palmas, afirmamos que creemos en él.
Inicié un camino, una búsqueda de respuestas, poniéndome a la escucha de lo que Dios me sugería, y por este motivo acudí a los dominicos.
Como Jesús, hemos de ser capaces de perdonar, de no vivir una vida basada en juicios y condenas
La gracia, por nuestra parte, nunca nos va a faltar si la pedimos con humildad.
