En la sencillez del pan y del vino, en algo tan habitual, tan pequeño, tan común como éso está el mayor signo de entrega y de amor, el mismo Jesucristo. En actuar como el último de los servidores, el que limpia los pies de otro, está el símbolo de su entrega y
Nuestra vida se forma a base de experiencias y os aseguro que ésta marca mucho; comer con un pobre, lo que come un pobre y limpiarle el plato es una experiencia de Dios muy grande que invito a que realicéis alguna vez.
El Via Crucis, como forma de contemplación que nos permite asomarnos a los últimos momentos de la vida terrena de Jesús de Nazaret con los ojos de un espectador privilegiado, mueve internamente a algo tan dominicano como es la compasión.
La cuaresma debe ser ese tiempo en el que la persona se descentra, es decir, deja de ser el centro en torno al cual gira todo, y se empeña en poner a Dios en el centro; es experiencia de conversión a Dios.
La palabra misericordia no se utiliza mucho en nuestro mundo. Sólo aparece, y no con excesiva frecuencia, en la liturgia de la Iglesia. Sin embargo, expresa una necesidad de la gente de todos los tiempos; pues, ¿quién no desea ser aceptado, acogido, comprendid
La conversión es algo que se debe de dar en toda nuestra vida y que en realidad no depende en primer lugar de nosotros, sino que es más bien algo que Dios nos da y que podemos ir acogiendo personal y comunitariamente.
Esta Cuaresma, pongamos ceniza en nuestra frente, pero no para cumplir con un rito antiguo, sino para recordarnos que a nuestro lado puede que haya alguien al que no amamos.
¿Qué hago con mi sexualidad?… Esa es la gran pregunta, no sólo de los jóvenes sino de muchas personas. No nacemos sabiendo cómo vivir y ejercer nuestra sexualidad, como no nacemos sabiendo cómo caminar, hablar o ser gratuitos con los demás.
Este mundo en que vivimos tiene necesidad de la belleza para no caer en la desesperanza. La belleza, como la verdad, pone alegría en el corazón de los hombres; es el fruto precioso que resiste la usura del tiempo, que une las generaciones y las hace comunicars
Que no toda la pobreza es evangélica, es evidente. Que la pobreza evangélica, aquella que humaniza y abre a Dios, es algo dominicano, también. La pregunta es, ¿somos pobres realmente los frailes dominicos? Deberíamos de plantearnos nuestra relación con la Pobr
