

Sección: A la escucha
Con el anuncio del ángel a María y con la respuesta de ésta, fiat, comienza la vida de Jesús, su existencia como hombre en la historia de los hombres y las consecuencias que ello conlleva.
Toda la creación nos habla del misterio de Dios y de la cruz. Todo esto se descubre con la fe en Jesús. Tener fe o creer es abrirse a recibir el don de Dios.
Nuestra predicación tiene que ser la de una religión humana que libere, comprometida y espiritual, donde lo más importante sea dar la vida por los demás.
El desierto convierte a los humanos en niños: los hace vulnerables, arruina todas las falsas seguridades a las que habitualmente nos aferramos para poder sobrevivir. El desierto nos deja desnudos, sin nada.
La Cuaresma es el movimiento de reorientación que comenzamos en este Miércoles de Ceniza. Reorientarse hacia hacer vida de verdad del mensaje del evangelio en nuestra vida, el tomarnos una vez más en serio eso de ser cristianos.
Jesús nos muestra que por medio de una fe autentica se hace posible el milagro del Dios vivo y verdadero que cura el alma y el corazón de los que están sometidos.
La auténtica conversión es aquella que no se reduce a una mera experiencia intimista, sino que tiende a exteriorizarse y explicitarse a través de actos que reflejan un cambio radical de la persona, en su modo de relacionarse con Dios, con las demás personas, y
La llamada a los apóstoles es la misma que ha seguido haciendo Dios a lo largo de la historia para cumplir la misma labor que ellos, seguir a Cristo y predicar su Evangelio. La historia de la Orden de Predicadores es la de 800 años de llamadas y respuestas int
María meditaba las cosas que a ella le ocurrían y las guardaba en su corazón desde el silencio. Este hecho invita a adoptar una actitud de oración permanente; a entrar en la dinámica del encuentro con Dios que es vida y amor.
¿Por qué celebrar la Navidad? ¿Qué celebramos realmente en Navidad? Pareciera que entre tantos regalos, familia, amigos, vacaciones, fiestas y comidas, se diluyera lo que realmente celebramos... ¿Es éso la Navidad? O mejor, ¿es sólo éso?