

Sección: A la escucha
Si algo identifica a la llamada de Dios, es el amor. En ella siempre hay un amor “personal” de Dios al que es llamado. La llamada de Dios es una cuestión de amor, que va directa hacia nuestra felicidad.
La idea que nos hace descubrir el evangelio de este Domingo es la del conocimiento de Jesús, como el cordero de Dios, el que quita el pecado en el mundo. Esta es la revelación de Dios y su proyecto para nosotros.
«Buscaban un dios nuevo, y dicen que le hallaron.
Yo apenas vi a los hombres; jamás he visto dioses.
¿Cómo ha de ver los dioses un pastor ignorante?
Mira el sol desangrado que se pone a lo lejos»
María es madre humana del Hijo de Dios, aquel que los siglos aguardaban y del que los profetas hablaron. María es madre del Hombre en el que Dios mismo se encarna.
La familia es un lugar de crecimiento de la propia vida y de la de los demás,por eso Jesús, el Mesías, necesitó de una familia para realizar su proyecto de salvación.
El lenguaje y el sentimiento de esta noche divino-humana no puede ser otro que “alegría”, porque Navidad se escribe con la mano de Dios.
Soñar es un modo de hacer que el futuro resulte fértil. Soñar es preñar de posibilidades el mañana. Cuando nos atrevemos a soñar juntos un futuro mejor, estamos también generando la posibilidad de que Dios, que es siempre novedad inagotable, actúe de nuevo en
En el misterio de María sólo nos queda el camino de la fe, el mismo camino que Ella tuvo que seguir, el mismo que Ella tuvo que abrazar, el del sin sentido de la fe, la espesura de la fe, la Fe con mayúsculas donde Dios viene a revelarse en el vientre puro y s
El Adviento que estamos celebrando nos habla de la llegada de Dios que celebraremos, pero no como un recordatorio de algo que sucedió hace casi dos mil años, nos está hablando de nosotros aquí y ahora, de cómo acogemos en nuestra vida al Dios que llega. De nue
El mismo deseo que nos mueve a mejorar nuestro mundo, nuestras relaciones y nuestra propia vida es deseo de Dios, sin duda.Este tiempo que necesitamos nosotros y la humanidad entera para darnos cuenta para tomar conciencia de la presencia de Dios y desearla ca